El día a día de la tienda
Qué impresora de etiquetas comprar para tu tienda
Térmica o de hoja, 203 dpi, qué tamaño de rollo sirve para qué, USB o Bluetooth y lo que hay que revisar antes de pagar una impresora de etiquetas.
Actualizada el lunes 28 de septiembre de 2026 · 7 minutos de lectura
La impresora de etiquetas es el aparato que más se compra por impulso y el que más se regresa. El problema casi nunca es la marca: es comprar una que no acepta el rollo que necesitas, una que imprime en un tipo de papel que no conseguirás en tu ciudad, o una que sí funciona pero que nadie configuró a la escala correcta. Esta guía va en orden: primero qué tipo de impresora, luego qué rollo, luego cómo se conecta y al final qué revisar antes de pagar.
Térmica de rollo u hoja de oficina
Hay dos caminos para imprimir etiquetas con código de barras.
Impresora térmica de rollo. Imprime una etiqueta a la vez sobre un rollo de etiquetas adhesivas. No usa tinta ni tóner: el cabezal calienta el papel y ahí aparece la imagen. Es el estándar en tiendas porque imprimes exactamente las etiquetas que necesitas, cuando las necesitas, sin desperdiciar una hoja.
Hojas de etiquetas en una impresora de oficina. Una láser o de tinta que ya tengas, con hojas tamaño Carta o A4 que traen las etiquetas precortadas. La más común en México es el acomodo de 30 etiquetas por hoja Carta (el de la Avery 5160 y sus equivalentes). Sirve para arrancar sin comprar nada, pero cada etiqueta sale más cara, las hojas a medias se desperdician si tu sistema no sabe empezar en una celda intermedia, y una etiqueta de hoja es más grande de lo que pide una pieza chica.
| Térmica de rollo | Hoja en impresora de oficina | |
|---|---|---|
| Consumible | Rollo de etiquetas térmicas | Hojas Carta o A4 con etiquetas |
| Imprime | Una a una, lo que necesitas | Por hoja completa o por celdas |
| Tamaños chicos (joyería, accesorios) | Sí | Pocos |
| Para empezar sin comprar nada | No | Sí |
| Uso diario en mostrador | Lo normal | Se vuelve lento |
Si ya vendes todos los días, la térmica se paga sola en tiempo. Si todavía estás probando, las hojas te dejan empezar hoy.
Térmica directa o de transferencia
Dentro de las térmicas hay dos tecnologías, y el anuncio no siempre lo dice claro.
- Térmica directa. El papel mismo reacciona al calor. No hay cinta ni nada más que comprar. La etiqueta se degrada con el tiempo, el sol y el calor, pero para una pieza que va a estar semanas o meses en un anaquel sobra.
- Transferencia térmica. El cabezal derrite una cinta (ribbon) sobre la etiqueta. Dura años y aguanta roce y químicos, pero tienes que comprar cinta además del rollo y cargarla bien.
Para una tienda de ropa, accesorios, joyería o regalos, lo práctico es térmica directa. Muchas impresoras de transferencia también imprimen en directa, pero no al revés: revisa que el modelo acepte rollo térmico directo.
203 dpi es suficiente
La resolución se mide en puntos por pulgada (dpi). Casi todas las impresoras de etiquetas de precio accesible son de 203 dpi, unos 8 puntos por milímetro. Para un código de barras de producto es suficiente: una barra mínima de 0.25 mm, que es un piso cómodo para un lector de mostrador, son exactamente 2 puntos a 203 dpi.
Las de 300 dpi dibujan letra más fina y códigos más chicos, útiles si imprimes etiquetas diminutas con mucho texto. Para una tienda no son necesarias. Lo que sí importa es que el programa que genera la etiqueta dibuje las barras en múltiplos exactos de los puntos de la impresora; si no, unas barras salen más gruesas que otras y el lector duda.
Qué tamaño de rollo, para qué
El rollo decide qué cabe en la etiqueta, así que conviene elegirlo antes que la impresora. Los tamaños se dan en milímetros, ancho por alto.
| Rollo | Para qué sirve |
|---|---|
| 56 × 13 mm | Etiqueta larga y delgada que se dobla alrededor de un arete, un collar o el hilo de una prenda. El código va en un extremo y el precio en el otro. |
| 50 × 25 y 50 × 30 mm | El uso general: cabe el código, el precio y el nombre del producto completo. Si dudas, empieza aquí. |
| 40 × 30 mm | Etiqueta de anaquel o para cajas chicas. Ojo con los códigos largos del fabricante, que a veces no caben. |
| 58 × 40 mm | Espacio de sobra: productos con código largo, tarjetas de regalo o etiquetas con QR que el cliente se lleva. |
| 27 × 13 mm | Mínima. Cabe un código corto y el precio, nada más. |
Dos detalles al comprar el rollo: que sea del mismo ancho o más angosto que el máximo que acepta tu impresora, y que el adhesivo sea removible si etiquetas mercancía en consignación, para que la marca pueda recuperar su pieza limpia si la retira.
USB, Bluetooth o portátil
- USB. Lo más confiable para una computadora fija en el mostrador. Se instala una vez y no vuelve a fallar.
- Bluetooth. Útil si imprimes desde una tablet o un celular, o si quieres que la impresora no esté amarrada a un escritorio.
- Portátiles. Las impresoras de bolsillo con batería imprimen desde una app del celular. Son cómodas para etiquetar en una bodega o en un bazar, pero muchas usan rollos propios de su marca, no siempre tienen driver para la computadora y algunas solo imprimen desde su app, no desde un PDF.
Si vas a imprimir desde el navegador de una computadora, la pregunta que importa no es USB o Bluetooth: es si el fabricante da driver para tu sistema operativo.
Lo que hay que revisar antes de pagar
- Térmica directa, no solo transferencia.
- Ancho máximo de rollo mayor o igual al que vas a usar.
- Driver para Windows o macOS, lo que tengas. Sin driver, la impresora solo imprime desde su propia app.
- Sensor de espacio (gap sensor), para que sepa dónde empieza cada etiqueta. Casi todas lo traen; confirma que se pueda calibrar desde un botón.
- Rollos fáciles de conseguir en tu ciudad o en línea, en el tamaño que elegiste.
- Garantía y a quién reclamar, sobre todo si compras en un marketplace.
Una vez que llegue, hay un paso que nunca se salta: imprimir al 100 % de escala (“tamaño real”), nunca con “ajustar a la página”. Un código de barras impreso al 90 % se ve igual a simple vista y el lector ya no lo lee. Mide una marca de longitud conocida con una regla para confirmarlo. Por qué un código se lee o no se lee lo explica Códigos de barras propios o del fabricante.
Algunos modelos que cumplen
Estas familias son de 203 dpi y se consiguen en México. No son las únicas; son ejemplos de impresoras que cumplen la lista de arriba. Confirma siempre con el vendedor el ancho de rollo, el driver y la garantía.

Xprinter XP-365B
La opción barata y confiable. Es la que recomendamos si es tu primera impresora.

Xprinter XP-420B / XP-470B
Lo mismo pero más rápida y con mejor arrastre. Para etiquetar cientos de piezas seguidas.

Zebra GK420d / ZD220
La de siempre en retail. Cara, pero aguanta años y consigues refacciones.

Beeprt 110 mm
Acepta rollos anchos y conecta por Bluetooth, útil si etiquetas desde una tablet.

Niimbot B1 / B21
Portátil, de bolsillo, se maneja desde el celular. Usa rollos de la marca.

Phomemo M110 / M120
Portátil y más barata que la Niimbot, con los mismos pros y contras.
Etiquetas que salen bien desde la primera
La página de Etiquetas y códigos de barras cuenta qué hace el sistema con todo esto: genera un PDF del tamaño exacto de tu rollo o de tu hoja, con las barras ajustadas a los puntos de una impresora de 203 dpi y los márgenes en blanco que el lector necesita. Trae listos los rollos de 56 × 13, 51 × 25, 27 × 13, 40 × 30, 50 × 30, 50 × 25 y 58 × 40 mm, tres acomodos de hoja (Carta de 30 y dos de A4), y cualquier rollo personalizado de 15 a 120 mm. Una etiqueta de prueba con una regla de 10 mm te dice si la escala está bien antes de gastar el rollo, y en hojas a medias puedes empezar en la celda que sigue libre.
Si ya usas Atiéndalo, la receta de instalación está en Etiquetas e impresoras y la lista completa de equipo en Qué comprar para tu tienda.
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